9/13/2014
9/06/2014
El médico paremiólogo
El médico paremiólogo
Fue el grupo de pop torero Gabinete Caligari quien en los
años ochenta cantaba el estribillo no quiero escuchar mas malditos refranes».
Esta afirmación tiene su
contrapartida, como casi todos los temas del saber. Y es
que, mas que la sabiduría popular, la mayoría de los refranes, los dichos o
frases sentenciosas anónimas de este
El médico albojense José Antonio García Ramos ha trabajado
durante décadas, con paciencia de orfebre, en la compilación de refranes de la provincia de Almería que ha
oído, recogido, anotado y comentado de manera altruista para, al fin, eternizados
en las paginas de este libro. El autor se muestra humilde y modesto al declarar
que no es paremiólogo, pero ha actuado como un verdadero trabajador intachable
de la lingüística, convirtiéndose en ejemplo a seguir para cualquier aficionado
a esta
ciencia, a menudo desprestigiada por las altas esferas
académicas.
Ese altruismo del que hablamos no resta un ápice de
profesionalidad a la hora de programar el basto material acumulado en años. El
respetado doctor García Ramos lo
ha hecho por orden temático y ha dado er1 el centro de la
diana, ya que el lector no especializado podrá gozar de los refranes que mas le
interesen en principio. Luego, ese
mismo lector, casi sin darse cuenta, comprobara que ha
pasado todas las páginas del libro y le ha sabido a poco, quiere más refranes,
desea alimentar más aun su curiosidad. Esa sensación despertada en las personas
que leen un libro es el mayor regalo que puede obtener un escritor.
Pongamos algunos ejemplos de ese logro, como escaparate para
los que deseen disfrutarlo.
Encontramos simultáneamente la crueldad y la benevolencia de
los dichos, rumores meramente informativos y otros rumores tan dañinos a veces
“Cuando el río suena agua lleva” que consiguen estigmatizar a sus
victimas de por vida. Hasta el más escéptico de los espectadores de un rumor
esta preso de la información venenosa del mismo.
Vamos a localizar refranes que, por las circunstancias
socioeconómicas e inmigratorias de la provincia actualmente, han quedado
temáticamente obsoletos: “No hay viejo
que no sea valiente, ni extranjero de mala gente». Recuerdan cuando en la
película de José Luís Cuerda “Amanece
que no es poco” aparecía un negro caminando por las calles de un pueblo
como personaje extraordinario? Un símbolo de la leyenda latina: Verba volant, scripta manent, y García Ramos se encarga de que esas frases
llenas de viejas certezas no se pierdan en el olvido de la oralidad. Por ello,
este libro tiene tintes optimistas de arqueología del lenguaje. En otras
paginas hallamos joyas populares de
![]() | ||
| JUAN DE DIOS GARCÍA GÓMEZ |
Existe en España un mejor sentido de la ironía. La
autocrítica y el chiste que el de los andaluces? Es poco discutible la
respuesta negativa. El tópico de la vagancia
perdurará “Si el trabajo es salud, viva la tuberculosis”
Desde Taberno nos llega la pobreza y el hambre sufridas en
el campesinado almeriense de la postguerra: “Un huevo
pa siete y sobró huevo”. Pero de los trabajos y de la gastronomía campestres también salen
contundentes e ingeniosas ideas: “No hay mejor arriero que la mosca”;
“El que migas quiera comer, el brazo le
ha de doler”
Había maneras de entender la sociedad que ya no se siguen
conservando en la mayoría de los lugares de nuestro país; .aunque no dejen de
ser el resumen del pensamiento burgués de otras épocas: “Las mozas, para casarlas,
menearlas”
Seria posible pasar días exponiendo las gracietas y la
diversión asegurada que contiene este libro con momentos de helada
seriedad, dependiendo del refrán que se escoja, aunque seria mas apropiado que
cada uno lo compruebe por si mismo. No tiene desperdicio alguno. Se lo aseguro.
Yo, que escribo esta reseña, tengo unos orgullosos orígenes
familiares arraigados con fuerza en la cuenca del Almanzora. Siempre he
escuchado de mis padres este dicho: “Cuando Colón descubrió
América, ya había allí uno de Albox
vendiendo
quincallas». El sabio albojense García Ramos ha conseguido algo poderoso: se
tardara mucho tiempo en leer otro refranero sobre la provincia de Almería
que iguale o supere al que él ha publicado.
JUAN DE DIOS GARCÍA GÓMEZ es el autor de ésta reseña
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El médico paremiólogo
8/26/2014
7/24/2014
ESCRITOS DE MIS PRÓJIMOS (1) VICTOR AZAGRA MURILLO (1922-2014)
ESCRITOS DE MIS
PRÓJIMOS (1) VICTOR AZAGRA MURILLO
(1922-2014)
Escritor aragonés
afincado en Albox
Ha fallecido hoy.
Hombre de gran
simpatía y humanidad, amigo de todos, terciario de la Orden Franciscana, y
autor de innumerables libros y artículos periodísticos-
PRÓLOGO AL REFRANERILLO
ALMERIENSE DE JOSE ANTONIO GARCÍA RAMOS EDITADO EN 2005
Ya pasados los ochenta años
de su existencia, creía este humilde<> que nadie le pediría
que escribiese nada menos que una Introducción, exordio o prologo para libro
alguno; pero he aquí que
Una tarde hube de
presentarme en la consulta de mi médico de cabecera para que me recetase un
aerosol para mis vías respiratorias, que y el galeno recetante, tras rellenar la receta con
el medicamento para la farmacia, mi junto
con el borrador de su obra y me pide (a mi!) que le escriba el Prologo de aquel
libro titulado Refranerillo Almeriense, recogido por él, que por sus trabajos
literarios es miembro del Instituto de Estudios Almerienses y de la Sociedad
Española de Historia de la Medicina, autor de varias obras aparecidas en
prestigiosas publicaciones:“Datos originales del folklore médico almeriense”,
“Plantas que curan en Albox y el valle del Almanzora”, “Refranerillo medico del
Almanzora”, “Medicina popular en Almería», “Vocabulario popular de términos
médicos oídos en la provincia de Almería” “Médicos Almerienses de los siglos XVI y XVIII”,” Médicos Almerienses
del siglo
XIX, etc.
La petición del Dr. García
Ramos entraña, por su parte, un exceso de benevolencia y de modestia, y el
aceptar tal encargo supone para este escritor baturro la carencia de esta
virtud porque, en un trabajo tan exquisito y sutil como el llevado a cabo por
el ilustre
Medico de Albox (Almería), entraña, como digo, indudable e imperdonable
presunción; pero al recoger el borrador del libro no me atreví a desairarle a
riesgo de que me dijesen con razón: < te has metido, maño>>.Decía
el ingenioso Hidalgo de La Mancha a su fiel escudero Sancho Panza: <>, y el Dr. García Ramos pase a ratos
mas de veinte años recolectando los refranes que* escuchaba por los pueblos
almerienses, formando sin prisa esta obra de refranes porque, como el mismo
dice en la introducción del libre:<
El refranero español es un
espejo de la mentalidad de las gentes sencillas que ven como el mundo se
desarrolla sobre cientos de anécdotas que se transmiten de generación en generación.
La Real Academia de la Historia nos dice que el refrán es; <>, El refrán, que es sin duda la mas
sencilla manifestación del arte popular, existe en todos los idiomas y ha
existido en todas las épocas y lugares. Ya lo dijo la musa popular:
El campo tiene sus flores
y sus estrellas el cielo,
y sus arenas los mares
y sus refranes el pueblo.
En las antiguas canciones
medievales, los trovadores, aquellos poetas de la Edad Media que trovaban en
lengua de oc (llamada también provenzal o lemosin), en sus canciones amorosas solían
introducir estribillos o secuencias poéticas que llamaron <>,
y
este es el origen de la palabra
refrán, pues resulta muy difícil averiguar en que consiste un refrain y cuales
son sus diferencias respecto a la sentencia, el proverbio o la moraleja.
De los viejos refranes que
el Dr. García Ramos nos recuerda en su libro, algunos de ellos están en uso y
se escuchan con gran frecuencia en otras regiones españolas y no por ello dejan
de ser originales- Nos viene a la memoria un dueto que escribieron los hermanos
Serafín y Joaquín Álvarez Quintero en su zarzuela La patria chica, a la que
puso música el maestro don Ruperto Chapi, en el que una andaluza, Pastora, y un
aragonés, Mariano,
Ambos se enzarzan en una
disputa porque el maño canta:
Yo bendigo a todas horas –
la tierra donde nací...
Y la andaluza, Pastora, le
interrumpe diciendo:
“ Eso es de mi tierra!
No, que es de la mía!
Siempre se ha cantao
por mii Andalusia!
A lo que el maño, baturro, aragonés,
Mariano, le replica:
“Pues, en Zaragoza,
ya la escucharía!
Y no digamos nada de las
puyas, dimes y diretes que se lanzan los de un pueblo a los de otro; no
solamente en la provincia almeriense,
siuo en toda España. Yo he escuchado no pocos y el autor de este Refranerillo almeriense
nos recuerda aquel que cautan los comarcanos del Almanzora:
En Cantoria esta la gloria,
en Fines el primer cielo,
en Olula el Purgatorio
y en Macael el Infierno. ·
Víctor AZAGRA MURILLO
6/24/2014
¿ES LA ATENCIÓN PRIMARIA EN ESPAÑA UNA “MEDICINA BLANDA (LIGHT)”?
¿ES LA ATENCIÓN PRIMARIA EN ESPAÑA UNA “MEDICINA BLANDA (LIGHT)”?
“El fundamento de la medicina antropológica es el tiempo, la parsimonia. Esto ha desaparecido. La medicina socializada de hoy, forzando a los médicos a consagrar pocos minutos a cada enfermo, no escamotea la realidad más interesante y más profunda de la clínica”

Se han convertido en el siglo XXI, algunos “Centros de Salud” y las llamadas “Unidades de Gestión Clínica” en algo parecido a factorías soviéticas o empresas de servicios con una filosofía que pretende aspirar al “éxito de la industria japonesa de las últimas décadas”.
Se les llama también “Unidades de gestión” que se convierten en laboratorios de “riesgo médico” o en unidades que no hacen más que medicina banal o generan ese “riesgo médico”, que sería “el efecto que la propia medicina tendría por su propia causa, a expensas de buscar efectos positivos, consecuencias negativas y nocivas”. El riesgo médico antes, concernía únicamente al individuo...
En estos centros de salud, inspirados en la medicina cubana, hay al menos ocho empleados que pueden actuar antes que el médico visite al enfermo. El enfermo va de allá para acá en torno a una burocracia la más de las veces innecesaria (la burocracia origina más burocracia o "burrocracia"o “gerentocracia”). La administración cuasi totalitaria, se preocupa más por la llamada “calidad de servicios” que del mal y de la angustia del enfermo; enfermo que acude a un médico que actúa con prisa o falta de tiempo y que omite hacer una anamnesia seriada y profunda o una exploración física exhaustiva. Primera causa de la malpraxis. No existe la competencia leal entre los profesionales que solo desean ser como el de al lado, aunque este sea un incompetente. No hay estímulos para que sean mejores. Todos son igualados pero hacia abajo.
La sanidad es un monopolio estatal que gasta mucho más que lo necesario por culpa de la prisa..Los ahora llamados “proveedores de servicios” (médicos y enfermeros) están o le hacen estar preocupados por la llamada”calidad de servicios”cuando la calidad es inherente al arte médico pues como todo arte, incluye “per se” la calidad. Es un modelo lleno de "clases pasivas del sistema que vigilan y controlan a los demás y luego así mismos en una espiral interminable".Los gestores de hoy, por un desprecio positivoide o más bien por una ignorancia de nuestra verdadera historia (la Historia de la Medicina) “redescubren” el concepto de “calidad” aplicada a la medicina a partir de un lenguaje lleno de términos vacuos.
Quieren resucitar la “calidad” los mismos que han matado con sus criterios, materialistas y economicistas, el eximio “arte de curar”
Esta terminología está llena de consignas del proletariado o fascistoides, que intentan convertir a los médicos servidores del eximio “arte de curar”, en obreros domesticados. Consignas dadas o formuladas por los llamados “cargos intermedios”. Estos “comisarios políticos” o “jefes de escuadra”del partido de turno, y así lo piensa Bagán Mezquita “implantados por la manipulable fórmula de la designación digital (a dedo) que trasforma al gestor en “Director/Comisario Político en cada uno de los centros de salud”—se comportan como el capataz de una mina o el encargado de una obra midiendo a todos los profesionales, sean del rango que sean: médicos, enfermeros, celadores, administrativos...por el mismo rasero. Y a veces obligan a los facultativos, titulados superiores con vocación y décadas de buen quehacer médico y honrado ejercicio, considerados por la sociedad (fuera de la factoría-oficina-cárcel o Centro de Salud) como hombres y mujeres de respeto, a practicar una “medicina de mercado” parecida al dar un servicio similar al de algunos restaurantes de comida rápida “comida basura-medicina-basura), donde lo primero sería el beneficio económico y no la solución de los problemas del enfermo, ahora mero “cliente” o “usuario” a cargo del “personal” del centro de salud o del hospital: “la empresa proveedora”.Efectivamente, consiguen modular el buen quehacer médico desviándolo de su verdadera esencia: el arte , “el arte de curar”.
Los gestores de una escala superior actúan como “comerciales” expertos en “marketing”que nada tienen que ver esencialmente con la realidad asistencial que a diario enfrentamos los médicos prácticos. Los he visto reírse de quien en una de sus reuniones borreguiles se les ocurrió decir que la medicina es un arte. Ellos, que solo tienen responsabilidades políticas y consignas dañinas para los enfermos, por economicistas. También los he visto y sufrido efectuándonos reiteradas “reuniones”coercitivas en las que se nos insta o se nos obliga a recetar siempre lo más barato. Son reuniones donde el más sereno se siente vilipendiado, humillado y falto de la más elemental dignidad.” Es necesario que los médicos "diseñen, definan y establezcan su propio estilo” El no ser así que lo sepan, se puede volver en su contra.
Hemos pasado los médicos de ser artistas, a pretender ser científicos, de ahí a “profesionales”cuando no “trabajadores de la salud” o a meros “recursos humanos”.Somos complacientes, sumisos y a veces rastreros (ocurre así cuando nos pegan, agreden y ahora NOS MATAN en las consultas (Doctora Eugenia en Caravaca)
Somos borregos laboriosos o idiotas laboriosos. El sistema trata de hacer un “médico ligth” que no cree problemas.Lo han conseguido?
Y lo triste de esto es que a corto plazo ya no tiene remedio
INSOSTENIBILIDAD ECONÓMICA DEL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO
LA INSOSTENIBILIDAD ECONÓMICA DEL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO
“Con mucha más frecuencia la medicina se impone al individuo enfermo, o no, como acto de autoridad” (Focault)
"El control de la sociedad sobre los individuos no se opera simplemente por la conciencia o por la ideología sino que se ejerce en el cuerpo, con el cuerpo. Para la sociedad capitalista lo importante era lo biológico, lo somático, lo corporal antes que nada. El cuerpo es una realidad biopolítica: la medicina es una estrategia biopolítica."
El Estado o Sistema está obligado a absorber un monstruoso y caótico aumento de la demanda de salud, a base da gastar billones de pesetas que proceden de los contribuyentes, sin ser capaz de aumentar proporcionalmente la eficacia ni mejorar los parámetros de salud. Parece que solo se limita a ver como se infla la bola del gasto hasta límites insospechados, sin saber como se puede reducir el dispendio.
Gran parte de la población es dependiente de la medicina en su vida cotidiana y previsiones individuales.
El excesivo empleo de diagnóstico tecnológico hace olvidar al médico, la realidad humana del enfermo.
El enfermo es cronificado (“personas crónicas” les ha llamado recientemente la doctora Montero, consejera de la cosa) por el sistema sanitario y por lo mismo, se convierte en un “coste”, o sea, en un ente material que gasta. La vejación del enfermo en su dignidad ha llegado al máximo...Una vez que el enfermo es un “ente que gasta” y es cronificado, se le aparca ya como un número en la llamada “Historia de salud digital”(antiguamente llamada Historia Clínica) como un irrecuperable generador constante de gastos o de “costes”.El enfermo, que es quien sufre, es un “ente financiero”.El “equipo de implicados” se encargará en adelante de mantenerlo cronificado, como “persona crónica” como pluripatólogico o polimedicado o dentro de un “proceso” irreversible hasta la muerte, pero esto sí obligando al médico a gastar lo mínimo en él.
Cuando estos enfermos crónicos que solo suponen el 5% del total generan el 50% del gasto sanitario por una mala gestión de sus enfermedades, por una “atención descontrolada o poco reglada”, el enfermo, que no deja de ser una persona que sufre, que padece, que tiene alma, es convertido o conceptuado por el sistema como un “ente material que gasta” objeto de la más baja especulación económica: y que por tanto ¿sobra?
Adquirir un cuerpo sano o perfecto denota un afán de consumismo y tecnologías nuevas, potentes medios de diagnóstico y tratamiento que contribuyen sino a enfermar, si a hacerle dependiente de la medicina hasta la muerte.
Se piensa y se difunde que se puede curar hasta lo incurable, en lugar de ir generando una cultura sanitaria serena y madura preocupada por prevenir la enfermedad y mantener responsablemente la propia salud “dispuesta a evitar enfermedades curables y la muerte prematura, pero también a cuidar de los que no pueden curarse y preparada para velar por una muerte en paz”
Ha sido un peligro para los enfermos y un gran perjuicio para los contribuyentes, esta medicina colectivista llamada al fracaso como fracasaron otros sectores económicos en los países del Este.
Se emplea mucha farmacología inútil no menos innecesaria, como poco indicada. Se emplea mucha medicación por causa de ejercerse una medicina superficial, regida por la prisa o por la desidia. Hay que tener en cuenta la poca o nula correspondiente relación científica entre muchos o la mayoría de los fármacos que se emplean en las consultas y el proceso patológico que tiene el paciente. Los antibióticos, valgan como ejemplo de otros muchos disparates médicos, en el ochenta o noventa por ciento de los casos no están científicamente indicados para una enfermedad bacteriana demostrada y sin embargo se prescriben alegremente y muchas veces en automedicación, que luego se intenta “pasar” por la Seguridad Social.
Son empleados los antibióticos y antibacterianos en procesos febriles o febrículas de origen vírico o indeterminado, en faringitis leves, en resfriados comunes, en dosis insuficientes y en un tiempo irracional. Se emplean para procesos banales que no debían de ocupar las consultas de atención primaria. Se toma al día en España más de una tonelada de antibióticos a cargo de la Seguridad Social que cuestan millones de euros diarios (supera en mucho, todos los sueldos de todos los médicos de España en un día). “La cobertura bacilar y vírica, que constituye un riesgo pero al mismo tiempo una protección para el organismo, con la que funcionó hasta entonces, sufre una alteración por la intervención terapéutica y queda sujeta a ataques contra los que el organismo estaba protegido”(Focault).
Pero esto no solo ocurre con los antibióticos. En los servicios de urgencias de primaria a donde el médico, generalmente, también ante procesos banales que sospechan infección, siempre y salvo raras excepciones, suelta del botiquín de urgencia, un antibiótico junto al analgésico-antitérmico de turno .Son dos o tres cápsulas o sobres, de ese antibiótico que más resistencias ha creado. El médico actúa sin saber el origen vírico o bacteriano o de otro tipo, que tiene el proceso febril o la simple inflamación.
Se derrochan grandes cantidades de capital en estos “servicios de salud” donde “producción y consumo” son inseparables.
Mucho más rentable sería la “metódica consideración del diagnóstico y tratamiento del enfermo conforme a su condición de persona y no solo donde el punto de vista de su reducción a mero organismo”(Laín Entralgo).
El enfermo es considerado por la medicina pública española, como un mero “cliente”(antes paciente: del griego patior : sufrimiento) afecto de un “problema de salud”(antes enfermedad) que hay que resolver en una “entrevista”(antes consulta) en la que la mayoría de las veces se olvida aplicar el arte médico y el humanismo en el trato o una correcta y pausada anamnesis y exploración física detallada.
Para curar nada, gastar mucho en “resolución de problemas banales” que por recelo (medicina defensiva) genera gastos enormes como ocurre en Estados Unidos. Por desmotivación, o por ignorancia filosófica de los principios hipocráticos, se tratan éstos problemas banales como casos trascendentes. Esta multitud de problemas banales generados por una demanda desmedida de bienestar que no de salud, estos problemas banales surgidos de la gran ausencia de educación sanitaria, masifican las consultas de atención primaria y las urgencias hospitalarias: cuando en éstas (en especial en la primaria) debía primarse la verdadera semiología (manifestaciones objetivas de un estado patológico fácilmente observable) que es el alfa y el omega de la verdadera medicina.
Hay – y esto es otro de los pensamientos en que se basa la medicina neohipocrática - una exigencia de una máxima individualización clínica llevada hasta la personalización que previene frente a una aspiración cifrada únicamente en la perfección del diagnóstico o en tratamientos meramente específicos. Hay que luchar “contra el espejismo de creer que sean solo los medios técnicos los que proporcionan por sí calidad acto médico”
Dice Marañón “Se pierde el recto rumbo de la Medicina cuando sus servidores -llámense sistemas fisiológicos o criterios morfológicos o etiológicos, o técnicas de investigación- se convierten de esclavos en tiranos” http://blogderozman.wordpress.com/2008/12/09/sostenibilidad-del-sistema-sanitario/
http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/11/16/ramon-forn-el-actual-sistema-sanitario-publico-espanol-es-insostenible/
http://blogderozman.wordpress.com/2008/12/09/sostenibilidad-del-sistema-sanitario/http://www.diariodeibiza.es/opinion/2009/12/23/opinion-sistema-sanitario-insostenible/381214.html
6/13/2014
MEDICINA Y PODER ECLESIÁSTICO EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVIII. LA OBRA HIDROLÓGICA DEL MÉDICO ANTONIO ABELLÁN (1772) Y LA OBRA BENÉFICA DEL OBISPO CLAUDIO SANZ Y TORRES (1704-1779)
MEDICINA Y
PODER ECLESIÁSTICO EN LA SEGUNDA MITAD
DEL SIGLO XVIII. LA OBRA HIDROLÓGICA DEL MÉDICO ANTONIO ABELLÁN (1772) Y LA OBRA
BENÉFICA DEL OBISPO CLAUDIO SANZ Y TORRES (1704-1779)
SEHM. Almería
XVI CONGRESO DE HISTORIA DE LA
MEDICINA. MADRID,1 DE JUNIO DE 2014
e-mail: jagarciramos@yahoo.es.
Es indudable que el poder de la iglesia se
manifiesta en España durante la segunda
mitad del siglo XVIII de manera compleja en diversos y variados modos,
encontrando en la sanidad - montando un complejo sistema de beneficencia - una de sus expresiones más lúcidas
En la diócesis de
Almería el poder
político del estamento seglar
-por falta de recursos, o porque la
norma política, así lo estimaba--se desentiende de unas labores que debieron
serle propias, como la construcción,
mejora o sostenimiento de los edificios
destinados a la sanidad
Diferencian en este aspecto la labor eclesiástica de la labor del poder
civil, las actuaciones llevadas a cabo
por un obispo de Almería Claudio
Sanz y Torres (1704-1779) (1, 2)
“obispo ilustrado” que durante su pontificado, impulsó una labor
reformista mediante el desarrollo de numerosas obras sociales. La
iglesia de Almería desarrolló una extensa labor asistencial en lo relativo a hospitales, hospicios, casas de de expósitos y
baños medicinales. Eran misiones todas,
que rebasaban ampliamente el campo
religioso como la restauración de los Baños de Sierra Alhamilla (3)
propiciada a instancias del
medico Antonio ABELLÁN (ca.1715-1793) (4), quien a
raíz de escribir una disertación sobre las aguas de dicho balneario- que hasta
hoy permanecía inédita (2)- estimuló y
colaboró con el obispo en llevar a cabo
una de las obras sanitarias mas costosas
del momento.
Nuestra
comunicación pretende establecer un
panorama del estado de la medicina en la segunda mitad del siglo XVIII,
en un provincia española de la que hay muy escasas noticias (3,6,7,8,9 ) dando a
conocer la vida y la obra del médico
de Baños en Sierra Alhamilla, Antonio Abellán, cuya obra manuscrita , que
se creía perdida: [Noticia
de la fuente de aguas termales de Alhamilla], es el
primer texto médico escrito en Almería del que tenemos constancia
También determinar
un punto de encuentro donde demostrar
las relaciones entre la medicina y el
poder eclesiástico, por la
influencia que éste poder –tanto en lo espiritual como en lo económico- a finales del siglo XVIII- ejerce en el desarrollo de la sanidad, en una diócesis española olvidada.
Antonio Abellán (Guadix, c.1715-Almería,
1793), médico de cabecera de
un obispo ilustrado
Fue
médico del Obispo Claudio Sanz y Torres (1704-1779), del deán y del Cabildo
catedralicio. Muy Ilustrado y acreditado
en Almería, era socio de la Sociedad Médico-Matritense. (5,16).Juan de Dios y
Ayuda nos informa que “sus sólidos dictámenes, mucha instrucción y juicio
hicieron justicia en Almería y “que su buena memoria durará largos años”
(10).Era clérigo de menores (estado
que le eximia de impuestos). Uno de los tres facultativos que según el Catastro de Ensenada, ejercía en
la capital en 1751(11,12).Su vida estuvo vinculada a la del Obispo
a quien asistió como médico de cabecera en todas sus
enfermedades como se expone en un interesante documento: el certificado médico
sobre la enfermedad del Obispo antes de su muerte firmado en marzo de 1779 (13). Falleció en la ciudad de Almería, en 1793.
[Noticia de la fuente de aguas termales de Alhamilla, por
Antonio Abellán. Almería, 5-IV-1772]. (Biblioteca del Palacio Real de
Madrid)
Se trata del
primer texto científico-médico del
que se tiene constancia material
como libro de medicina en Almería desde la época hispanomusulmana. La obra ha
permanecido inédita hasta éste año en que ha sido editada (2) pero fue consultada en manuscrito por algunos
tratadistas, que la tuvieron como muy apreciada y elogiada. (4, 14)
Tras un
preámbulo y la descripción del lugar y la naturaleza de las aguas termales , recoge el testimonio de la curación de más de treinta y cinco enfermos tratados
bajo su dirección de diversas
afecciones, llegando a originales conclusiones sobre
sus observaciones.Argumenta sobre la patología tratable o no tratable, forma
correcta de tomar las aguas y sus
contraindicaciones. Resulta muy
objetivo en sus apreciaciones, nacidas todas de una exhaustiva reflexión sobre los casos observados y de su experiencia anterior como médico de
baños
La labor social, benéfica y sanitaria de un obispo ilustrado: don Claudio
Sanz y Torres y Ruiz de Castañedo (1704-1779)
Don Claudio Sanz y Torres, fue un "obispo
ilustrado" que tuvo un largo y prolífico pontificado desde su
nombramiento en 1761 hasta su fallecimiento en 1779. Su labor marcó muchos
aspectos reformadores de la vida de la diócesis almeriense en el ámbito de la obra hospitalaria, la
caridad y la beneficencia.
Del
clero secular,
había nacido en Torres provincia de
Toledo de familia noble. Cuando siendo
canónigo en Osma es preconizado como obispo de Almería, es presentado como
"hombre prudente, probo en sus costumbres y hombre de gran experiencia y
doctrina"(1).
Cuentan si “hagiógrafos”(1) que su
preocupación por los pobres fue grandísima,
aunque su labor social no
fue del todo mérito suyo, sino consecuencia de que la diócesis sufre un impulso notable en su
economía, obligado por los informes
generados por la visita realizada hacia 1775 por Benito Ramón Hermida y Maldonado (15) oidor de la Real Chancillería
de Granada, quien vino a valorar el estado de sus masas decimales .El visitador denuncia la labor de todos los
obispos de tres siglos anteriores realizando
una labor recaudatoria que hace ingresar en solo dos años, unos tres millones de reales, que
son destinados a la
construcción y reparación de
numerosos edificios religiosos, y benéficos que durante
siglos habían sido abandonados.
Tres aspectos cabría destacar de la labor
sanitaria de sus obras sociales
a).-Expósitos:
El fenómeno de abandono de niños en Almería fue
incrementándose hasta tal punto que, dada la falta de pautas que regularan cómo
actuar ante esta situación. Sanz y Torres elabora una primera norma que
acabaría siendo aprobada por Carlos III con
el rango de Real Cédula en el año 1763 (16,17). Dicha ley regulaba la
asistencia al expósito en torno a una casa-cuna central, situada en la capital
de la que dependían otras cinco distribuidas a lo largo de la provincia.
b).- Sanz y Torres gastó grandes sumas de dinero en exornar y alhajar su catedral de Almería o construir
grandes obras religiosas como el Santuario del Saliente de Albox (5) .Mandó
construir sendos hospitales en Vélez
Rubio y Albox (1764) y equipó en parte
el de Santa María Magdalena en Almería y los de Tíjola (7) y Vélez Blanco, intentando
resolver las irregularidades en el
empleo de su dotación, teniendo
“in mente” además, fundar unos
diez más a lo largo y ancho de toda la provincia
c ) .- Dada la gran
concurrencia de enfermos que acudían a curarse con sus aguas, Antonio
Abellán estimuló al obispo - e incluso asesoró a los
arquitectos- en llevar a cabo entre 1776 y 1778, una de
las obras sanitarias más significativas del momento: la restauración
monumental de los baños
medicinales más valiosos de la provincia en cuyo edificio , el obispado “gastó
grandes sumas de dinero”, habilitándose para poder tratar decenas de miles de enfermos , durante
los siglos XIX y XX. (3)
Conclusiones
La
iglesia al menos en la diócesis almeriense durante la segunda mitad de siglo
XVIII desarrolló una extensa labor
asistencial, con la construcción y mantenimiento de hospitales, hospicios,
casas de expósitos y baños medicinales “lo que generaba efectos e
influencias que rebasaban ampliamente el campo religioso” (19) Hasta la desamortización de 1798 la mitra almeriense alcanzó un poder
económico superior en mucho a la del poder estatal que solo se ocupaba de la sanidad preventiva. Algún autor (18) lo
considera sin observar para nada la
labor de la iglesia. Las Juntas de Sanidad
no se sabe abordaran claramente
temas de labor caritativa ni social
y mucho menos ningún programa edificatorio (8,18). La iglesia responde
en el ámbito místico-religioso mientras
que los políticos se encuentran adormecidos (19).
BIBLIOGRAFÍA
1.-López Martín, Juan (1999): La Iglesia en Almería y sus obispos. 2 volúmenes. Almería .Diputación Provincial.
2.- García Ramos, José Antonio (2014): El Obispo
y su médico. Ediciones Ende. A Coruña
3.-Tapia Garrido, José Ángel
(1980): Los Baños de Sierra
Alhamilla. Almería. Editorial
Cajal
4.-Abellán Antonio (1772).
[Noticia de la fuente de aguas termales de Alhamilla, por Antonio Abellán. Almería (Manuscrito inédito)
5..-García Campra, Emilio y Gil Albarracín, Antonio
(1993): La arquitectura de Albox en el
Siglo XVIII. El obispo almeriense Sanz y Torres y el Saliente. Almería .G. B. C, editora.
6..-García Ramos, José Antonio (1998): Médicos almerienses
de los siglos XVI al XVIII. Huércal-Overa. Edición del autor.
7-García
Ramos, José Antonio (2007): El libro de juntas del hospital de Tíjola (1777-1809) y
la asistencia hospitalaria en Almería al
final del antiguo régimen. Almansura. Revista Cultural del Valle del
Almanzora. Año I, Vol. 1. pp. 44-54.
8--Gómez Díaz,
Donato; Gómez Díaz, María José (2003): Almería ante el contagio: la Práctica
Sanitaria del Siglo XVIII, Dynamis: Vol.: 23, pp.221-224.
9.- Gómez Ruiz,
Trino (1997): El Hospital de Santa María Magdalena y la casa de Expósitos de
Almería. IEA.
10. -Ayuda y Ramos, J. de Dios: (1798): Examen de las aguas medicinales de mas nombre que hay en
las Andalucias. Tomo
III, Madrid. Imp. Real,
11.--Catastro de
Ensenada; Almería, 1752. Archivo Histórico Provincial de Almería
12..-Archivo de la
Catedral de Almería, Lib.32, Fol., 180 Vto.
13.- A. H. N. Consejos: lega.15.543.d.2.S. F.1779-5-12-Almería
14.-Solsona, Juan Bautista
(1822) Disertación físico-química y análisis de las aguas minerales de Sierra Alhamilla en el reino de Granada. Almería. Oficina de José Santamaría.
15.-Gil Albarracín, Antonio (2007): Ilustración
e Iglesia. La visita de Benito Ramón de Hermida al Obispado de Almería.
Barcelona: GBG,
16.-Real
cedula, aprobando S.M. la ordenza, que inserta formada, por don Claudio Sanz y
Torres... para el mejor gobierno y
administración de el ramo de niños...1763 – Archivo Histórico de la Diputación de Almería
17.- Fernández Ortega, Antonio (1984-85): La
ordenanza para la administración del ramo de los niños expósitos de la Diócesis
de Almería del año 1763. Chronica Nova 14, 1984-85, 147-159
18.-Rodríguez Ocaña. Esteban (1988): “El resguardo de la salud.
Organización sanitaria española en el siglo XVIII.” Dynamis, Vol.
7-8, pp.145-170
19,-García
Jiménez, Modesto (2003): Proceso de reificación
histórico-sociales: secularismo y espiritualidad. Tesis doctoral. Murcia. UCAM.
5/27/2014
4/17/2014
VIGENCIA DE LA MEDICINA NEOHIPOCRÁTICA
VIGENCIA DE LA MEDICINA NEOHIPOCRÁTICA
“Una actitud comprensiva por parte del médico que abarque todos los aspectos biopsicosociales de la persona enferma, una explicación detallada de algunos aspectos clínicos de la enfermedad del paciente etc...son armas que posee el médico para favorecer una cálida relación médico-enfermo capaz de liquidar la ansiedad reactiva a la enfermedad” (F.A.Domdie)
“La medicina es el arte de proteger y restaurar la salud del cuerpo” (San Isidoro de Sevilla)http://www.authorstream.com/Presentation/tang83-213650-padres-de-la-iglesia-san-isidoro-sevi-sevilla-entertainment-ppt-powerpoint/
La medicina neohipocrática concibe la enfermedad como un proceso natural y a la terapéutica como un procedimiento para ayudar a la naturaleza a la curación de los enfermos.
El médico es el director de la sustancia y de la fuerza curadora que la naturaleza tiene.
El médico es solo un servidor de la naturaleza a través de su arte.
A quien en equilibrio de la naturaleza llegue a darle igual morir que curarse, será un hombre feliz. Parece ser que dijo Dostoiewski.
Siguiendo a Palafox, pienso que hace falta una “patofisiología congruente” con una terapéutica racional y natural y una ética cultural de la población que tienda a cuidar al que no tenga cura, pero no a hacerle aspirar a no morir nunca, o pretender la inmortalidad a la que ningún hombre tiene derecho, aspirar solo al hedonismo total de querer vivir sin el más mínimo dolor o molestia…
La medicina neohipocrática ha rechazado siempre y lo hace hoy con la máxima energía, los procedimientos para causar la muerte. Por lo tanto rechaza tanto el aborto como la eutanasia. La Naturaleza es sabia. La naturaleza hay que dejarla actuar. Lo dice Hipócrates”A nadie le daré una droga mortal aunque fuese pedida” (Juramento hipocrático).La naturaleza bien instruida por sí misma, hace sin aprendizaje lo que debe hacer (Pronósticos de Hipócrates) aunque esto que la naturaleza “debe hacer” sea en ocasiones misteriosa y terriblemente conllevar a la muerte del enfermo, añade Laín Entralgo.
Sobre el aborto, otra vez Hipócrates se pronuncia rotundamente en su juramento “no daré a ninguna mujer pesarios y abortivos; mantendré así mi vida y mi arte alejado de la culpa”
La colectivización, la “programación” la “protocolización” del hombre individual sagrado, para convertirlo en un “borrego colectivo” van en contra de una “antropología racional en que destacan la naturaleza y la peculiaridad de cada hombre”.El viejo axioma letamendiano de “no hay enfermedades sino enfermos” continúa vigente.
Siempre quedará una “iglesia invisible de verdaderos médicos que permanecen fieles a la naturaleza animados por el espíritu de la vocación, pensando todos lo mismo y que siempre nos comprenderemos pese a la confusión de las lenguas” en el complejísimo mundo actual.
Tal como está muriendo la religión, están muriendo los fundamentos ancestrales y humanísticos de la medicina. Aquellos que pretenden matar el Evangelio, mucho antes matarán o han matado ya al juramento hipocrático.
Sobre ellos caerá la maldición hipocrática
“Si observo con fidelidad mi juramento, séame concedido ganar felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí la suerte contraria” (Juramento hipocrático)
“Una actitud comprensiva por parte del médico que abarque todos los aspectos biopsicosociales de la persona enferma, una explicación detallada de algunos aspectos clínicos de la enfermedad del paciente etc...son armas que posee el médico para favorecer una cálida relación médico-enfermo capaz de liquidar la ansiedad reactiva a la enfermedad” (F.A.Domdie)
“La medicina es el arte de proteger y restaurar la salud del cuerpo” (San Isidoro de Sevilla)http://www.authorstream.com/Presentation/tang83-213650-padres-de-la-iglesia-san-isidoro-sevi-sevilla-entertainment-ppt-powerpoint/
La medicina neohipocrática concibe la enfermedad como un proceso natural y a la terapéutica como un procedimiento para ayudar a la naturaleza a la curación de los enfermos.
El médico es el director de la sustancia y de la fuerza curadora que la naturaleza tiene.
El médico es solo un servidor de la naturaleza a través de su arte.
A quien en equilibrio de la naturaleza llegue a darle igual morir que curarse, será un hombre feliz. Parece ser que dijo Dostoiewski.
Siguiendo a Palafox, pienso que hace falta una “patofisiología congruente” con una terapéutica racional y natural y una ética cultural de la población que tienda a cuidar al que no tenga cura, pero no a hacerle aspirar a no morir nunca, o pretender la inmortalidad a la que ningún hombre tiene derecho, aspirar solo al hedonismo total de querer vivir sin el más mínimo dolor o molestia…
La medicina neohipocrática ha rechazado siempre y lo hace hoy con la máxima energía, los procedimientos para causar la muerte. Por lo tanto rechaza tanto el aborto como la eutanasia. La Naturaleza es sabia. La naturaleza hay que dejarla actuar. Lo dice Hipócrates”A nadie le daré una droga mortal aunque fuese pedida” (Juramento hipocrático).La naturaleza bien instruida por sí misma, hace sin aprendizaje lo que debe hacer (Pronósticos de Hipócrates) aunque esto que la naturaleza “debe hacer” sea en ocasiones misteriosa y terriblemente conllevar a la muerte del enfermo, añade Laín Entralgo.
Sobre el aborto, otra vez Hipócrates se pronuncia rotundamente en su juramento “no daré a ninguna mujer pesarios y abortivos; mantendré así mi vida y mi arte alejado de la culpa”
La colectivización, la “programación” la “protocolización” del hombre individual sagrado, para convertirlo en un “borrego colectivo” van en contra de una “antropología racional en que destacan la naturaleza y la peculiaridad de cada hombre”.El viejo axioma letamendiano de “no hay enfermedades sino enfermos” continúa vigente.
Siempre quedará una “iglesia invisible de verdaderos médicos que permanecen fieles a la naturaleza animados por el espíritu de la vocación, pensando todos lo mismo y que siempre nos comprenderemos pese a la confusión de las lenguas” en el complejísimo mundo actual.
Tal como está muriendo la religión, están muriendo los fundamentos ancestrales y humanísticos de la medicina. Aquellos que pretenden matar el Evangelio, mucho antes matarán o han matado ya al juramento hipocrático.
Sobre ellos caerá la maldición hipocrática
“Si observo con fidelidad mi juramento, séame concedido ganar felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí la suerte contraria” (Juramento hipocrático)
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